Amor propio

La batalla es real

La batalla es real.
Hay días con mucha ansiedad, mucha tristeza o mucha ira. No hay consuelo, los defectos me avergüenzan. Son esos días en los que llevo el régimen al pie de la letra, pero llego a casa a llorar la sensación de que algo me falta y me convenzo de que no importa. Las mentiras. Las justificaciones. Las opiniones de todos que estoy dispuesta a ignorar pero que termino por creer.

Me enojo.
Sé que tengo un problema porque me escondo en capas y capas de la misma ropa, en ese suéter gris con rayas que apenas me hace olvidar que todo lo demás de mi clóset no me queda, que nada se me ve bien. Concentrándome lo suficiente puedo mirarme al espejo y sonreír, porque es lo único que me queda.

Hay días muy buenos.
Tengo muchas cosas bonitas a la vista, planes de fin de semana, vacaciones inesperadas. La ilusión de volver a bailar. Las zapatillas. El maquillaje. Las fotos. Hay días en que quiero dormir y levantarme a cantar en la regadera. A veces paso el día sonriendo, necia de esperanza. Esos días en los que logro lidiar con lo que tendría que hacer y simplemente dejo de llorar.

Debo tantas disculpas.
A mí, que se me ha quebrado la voz de tanto exigirme que debo cambiar, que a veces no me siento bien y me culpo por haber comido de más, por haberme peinado de más, por haberme maquillado de menos. A mí, que insisto en no gustarme y me castigo por no ser suficiente para los demás.

Es una lucha diaria.
Aceptarme como soy. No querer cambiar.
Que me reclame la última sensación de calor de mis propios brazos. Que también me dará miedo dar un paso más y traicionar la supervivencia. Que todo eso que me sé de memoria, alce la voz.

Nunca hay que dejar de intentar.
De seguir luchando por ser yo misma y encontrarme y quererme y abrazarme. Darme todos los días una nueva oportunidad. Reinventarme. Perder la cuenta del tiempo y comenzar a entender que no es necesario reciclar el recuerdo de los mejores días ni repetir la magia de ciertos instantes. Hay que generar un nuevo sentimiento que sea capaz de acercarme. Que la confianza no se quiebre y las decisiones sean bastante fuertes, porque la misma imagen con la que discuto es la batalla real.

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3 Comentarios

  1. Ariel dice:

    Eres la mejor en tu trabajo.

    1. Alejandra Olivares dice:

      Muchas gracias. ¡Abrazo!

  2. bettychikita dice:

    Me encanto, muy bonito..

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